X Certamen Internacional de Microrrelatos de San Fermín


MIRANDO AL CIELO

Javier García García

La caída había sido aparatosa y el golpe considerable. Tumbada sobre los adoquines de la calle Mayor, sólo podía escuchar el lamento de Gabriel apagado por el sonido de una multitud preocupada.
Intentaba adivinar la escena por el rabillo del ojo, no sabía muy bien qué había pasado.
Apenas unos segundos antes bailaba alegremente con su pareja cuando perdió el equilibrio.
Ahora, sin previo aviso, decenas de personas la rodeaban y luchaban por ponerla en pie.
Era el estreno de Gabriel en la comparsa y Braulia seguía sonriente, mirando al cielo.  

EL GRAN SECRETO

Andrea Rodríguez Tarazona

La música, el griterío, la juventud y la alegría que caracterizaban esos días a la capital le llenaban de ilusión. Las calles se convertían en una marea de gente vestida de blanco y rojo lo que reforzaba su sentimiento pamplonica. A través de la ventana, observaba el ambientico y el pasear de las cuadrillas por la calle Estafeta, había llegado su momento, los únicos días del año en los que se permitía salir a la calle y podía hacerlo con toda tranquilidad.
Era casi la hora, tenía los nervios a flor de piel, llevaba mucho tiempo escondiendo su secreto. Era el único que iba arreglado desde casa mientras los demás quedaban para situarse debajo de los gigantes y colocarse unos a otros las pesadas cabezas. Cuando llegó ya estaban casi preparados para la primera salida de los San Fermines. Uno más en la comparsa, Caravinagre había conseguido hacerse un hueco y parecer un kiliki más. Pero… ¿Realmente lo era?
 

LÁGRIMAS DE SAN FERMÍN

David Gallardo Salvador

Hoy, 6 de julio, es un día especial. Porque llueve. Llueven lágrimas. Lágrimas de todos los colores.
Las verdes caen desprendiendo optimismo, frescor, esperanza; se mezclan con las rosas, muy apasionadas y deseosas ellas; se cruzan con las violetas y azules, formando una estela de libertad, de armonía, de igualdad, de respeto hacia el “no es no”; las naranjas y amarillas ni siquiera caen, bailan en el cielo, alegres, divertidas, felices; como si fueran la traca final de una espectacular sesión de fuegos artificiales, aparecen las rojas y blancas que, juntas, crean una atmósfera tradicional llena de orgullo.
Entre todas las lágrimas tiñen el cielo de fiesta; la suya; la nuestra.
Hoy, 6 de julio, es un día especial. Porque llueve. Llueven lágrimas de San Fermín.
 

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