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27 de enero de 2012 por rajauta
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La semana pasada puse un video de promoción de Pamplona para los que conocen nuestra ciudad sólo por los sanfermines.
Hoy toca video para los que conocen Pamplona y no han tenido la suerte de vivir los sanfermines.
Dura 2:28 y la verdad es que han recogido muy bien casi todos los tópicos típicos de nuestras fiestas. Así mismo creo que está hecho por ”601 Producciones Audiovisuales”.
Espero que os guste. Poneros cómodos para verlo no vaya a ser que los pelos como escarpias os agujereeen la ropa…A ver si aprenden los de callejeros viajeros…
httpv://youtu.be/sFK-A4uTw4s
Zorionak Nuria!
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26 de enero de 2012 por Pamplonudo
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Yo tengo un amigo cojonudo. No es que sólo tenga un amigo cojonudo, tengo varios. Pero éste es diferente. En casi todas las cuadrillas hay uno de estos. Muy propio él. Muy típico. Muy digno. Muy de aquí. Pero llegadas las fiestas…
Ay amigo llegadas las fiestas. Dos copicas metido en ambiente son suficientes para que aparque su habitual dignidad y desoiga a su natural vergüenza, convirtiéndose en el Tonymanero o Matiasprats de la cuadrilla. Y es que el buen mozé, cuando ve una cámara y una reportera acechando, no tiene el más mínimo reparo en dar rienda suelta a la sinhueso para dar a conocer a medio mundo sus opiniones. Le da igual que sea RTVE, ETB, Telecirco o Al- Jazeera. Y no le importa que el tema sea el ambiente en lo viejo, los toros, el encierro o el apareamiento de la avutarda real en época de trashumancia. Se lía a decir paridas a diestro y siniestro con la complicidad de la reportera en busca de su minuto de gloria, sin tener en cuenta que todo lo dicho está siendo grabado. Reconozco haberlo hecho yo también un 6 de Julio por la noche y recibir reprimendas familiares y mofas cuadrilleriles durante todas las Fiestas.
Pero si esto es malo, qué decir del baile. Qué envenenada pócima le ponen en las copas para que decida bailar como un poseso. Saber que los pies no reciben las órdenes que el cerebro les manda, parece no ser motivo suficiente para dejar de bailar, ante la algarabía general, y ajeno a las miradas inquisidoras de su señora. Sólo una cosa supera en patetismo al bailar desenfrenado de este pamplonés sanferminero bailón. La temida “Canción del verano con coreografía incluida”. Hablo de esas canciones tipo “Macarena”,”Follow da leader” o “No rompas más, mi pobre corazón”, las cuales acompañan un machacón estribillo con cuatro pasos al alcance del más patoso de los mortales. Es aquí cuando este ejemplar de pamplonés sanferminero bailón alcanza su máxima expresión. Empieza con gritos a la cuadrilla para que todos se pongan en la fila. Sigue con la búsqueda de un sitio cerca de alguna moza. Y continua con el típico silbido estridente o grito grupi. Y aquí empieza la debacle. Liberado de vergüenza y ataduras morales, y convencido de que en las bodas de sus primos la gente le jalea por su destreza en la pista, comienza a dar pasos a la izquierda cuando todos van a la derecha. Salta cuando hay que agacharse. Va pa´lante cuando todos van pa´tras. Y ante el desconcierto general y cuando esta más perdido que un sordo en un tiroteo, se pone firme y empieza a bailar como el mismísimo Toko-Toko, abandonando elegantemente la fila camino de la acogedora barra.
Ya sé que vosotros en Sanfermines no bailáis, pero seguro que tenéis un amigo de un amigo del que os habéis descojonado o al que habéis sufrido en situaciones similares. Así que hacer caso a la letra de la canción: “Ay Manolete, si no sabes torear pa que te metes”.
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25 de enero de 2012 por McGarrich
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El 18 de agosto de 2012 podremos disfrutar de una contrarreloj por equipos por las calles de nuestra querida Iruñea, y por si eso no fuera poco, los organizadores de la Vuelta han querido que el final de dicha prueba se realice por el recorrido del encierro.
La Vuelta visita nuestra ciudad después de un montón de años sin hacerlo, concretamente desde 1994, año en que el bueno de Jalabert se proclamó vencedor de la etapa Zaragoza-Pamplona. Esa misma noche se quemaron en la Plaza de la O varias motos de la empresa organizadora de la ronda, motivo por el que dicha empresa ha mantenido durante varios años sus reticencias a la hora de regresar a Navarra.
El vallado de madera será sustituido por vallas publicitarias, las ganaderías de toros por equipos de ciclistas profesionales sobre auténticas máquinas con cuernos, y los pastores por directores deportivos al mando de lujosos mercedes. No hay corredor, ni siquiera divino, que aguante el ritmo de los ciclistas, así que se tendrán que conformar con ver la prueba desde algún balcón de la Estafeta, de detrás de las vallas, o en la televisión de su casa.
Considero que es un acontecimiento que da a conocer y promociona nuestra ciudad, aunque me parece desmedido, sobre todo en época de vacas flacas, gastarse 1,3 millones en traer La Vuelta a Pamplona, sobre todo en pleno mes de agosto. Según declaraciones realizadas por varios políticos en los medios, solamente en hostelería se recuperarán 1,2 millones. Esperemos que los primeros hayan estado más acertados en sus pronósticos que a la hora de acometer las obras del Navarra Arena o Circuito de Los Arcos.
Os adjunto unas curiosas imágenes de la vuelta de aquel año, con entrevistas del malogrado periodista Pedro González a ciclistas de la talla de Pedro Delgado, Toni Rominger, Mikel Zarrabeitia, Lale Cubino…
httpv://www.youtube.com/watch?v=9EAB38lvo90
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24 de enero de 2012 por joseba
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Recuerdo que en el colegio el asunto de los gentilicios era una de las típicas preguntillas que nos hacía el profesor y en las que los más linces de la clase se lucían ante el resto de tarugos, entre los que yo invariablemente me encontraba, levantando la mano para responder con extraños nombres tales como turolenses, jacetanos, onubenses, jarreros, culipardos y otros por el estilo.
En el caso que nos ocupa en este blog, gentilicios son las palabras que dan comienzo a nuestras fiestas el 6 de julio a las 12 en punto, cuando la persona elegida para encender el txupinazo dice aquello de ‘‘Pamploneses, Pamplonesas…’’ .
La parte primera de la fórmula empleada, en castellano, es siempre igual y no ofrece lugar a dudas (aunque más de un visitante se sorprende por el hecho de que no se use el coloquial Pamplonica).
En llegando a la segunda parte en Lingua Navarrorum es cuando empiezan las dudas y variantes, según un criterio que parece variar de año en año.
Así pues, hemos oído felicitarnos las fiestas (y lo digo porque todos los años me suelo fijar) como Iruñearrak, Iruindarrak o Iruñatarrak entre otros, e incluso el concejal Gortari en su día empleó el bastante castizo apelativo de Iruñsheme, aunque supongo que el buen hombre no se percató que con eso se dejaba fuera a las mozas.
Pero bueno, consolémonos porque peor lo tienen los habitantes de algunos otros lugares, como por ejemplo esas almas cándidas que habitan en el pueblo chino de Caca de perro y que recientemente han conseguido, tras múltiples gestiones, cambiar este nombre tan simpático y original por otro menos pródigo al cachondeo de los forasteros como Feliz y próspera.
Ayer mismo en la radio, se hacían cábalas sobre como se denominarían los habitantes de la susodicha aldea: ¿Cacaperrenses tal vez? ¿acaso Cacaperreños?.. y eso que por esos pagos no hablan Euskera, porque sino me imagino delicias tales como Txakurkakasheme o Txakurkakatarra…
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23 de enero de 2012 por Josemiguelerico
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Corría el año noventa y dos. En Sevilla andaban metidos en la “Expo”, en Barcelona apuraban el inicio de las olimpiadas y en Pamplona nos encontrábamos disfrutando de los Sanfermines.
Aquel año, mientras algunos estrenábamos mayoría de edad y un abono en el Tendido de sol, Francisco Javier Martínez Muyol, de la Milagrosa, estrenaba el siete de julio condición de matador de toros con el nombre artístico de “Paquiro”. Tras una alternativa de insulso resultado, el del Mochuelo se enfrentaba el diez de julio a los toros del Conde de la Corte.
Mientras tanto, en el tendido cinco, en la linde entre el Bullicio y el Muthiko, los noveles de la feria asimilábamos todo lo que se cocía allí e incluso mirábamos de vez en cuando al ruedo.
Al salir los picadores en el sexto toro, dos conocidas comenzaron a saludar con bastante gracia desde el tendido contiguo, sol y sombra, a quien esto firma. Una morena y una rubia, como en la zarzuela de Bretón, que provocaron que dos osados cruzásemos la barrera entre el sol y la sombra para “ampliar el contacto“.
Recuerdo que las luces de la plaza estaban encendidas, que la corrida era televisada, que el vestido de Paquiro era azul marino y oro, pero no tengo noción de cómo pudimos sentarnos allí, entre los pacíficos espectadores del cuatro, sin provocar ningún follón.
El caso es que nuestra maniobra de poco sirvió. No habría pasado ni un minuto, cuando caído desde la andanada, un objeto golpeó en la espalda de la rubia asiéndosele al cuello como un collar. La chica empezó a gritar a medio camino entre el susto y la ansiedad.
El objeto que tenía en el cuello, no era otra cosa que una culebra verde, muerta, de unos setenta centímetros. El hilillo de sangre que recorría el cuello del reptil, dejaba claro que el bicho no era de plástico.
Y allí, mientras Paquiro cortaba las dos orejas a un torazo del Conde de la Corte, nosotros intentábamos tranquilizar a la guapa pamplonesa que tardó pocos minutos en mandarnos al guano y marcharse de la plaza. Como para intentar otras cosas…
Han pasado veinte años: aquel tendido cuatro es ahora el cinco y la carrera de Paquiro tuvo un triste final. No sé qué vida lleva la rubia, pero la morena es artista y vive en Nueva York. El lanzamiento de objetos sigue repitiéndose en la plaza como las diez plagas de Egipto.
Y todavía sigo preguntándome quien pudo ser el cabrón capaz de llevar reptiles, vivos o muertos, a la andanada de la plaza de toros.