Los Pecos 7


Hasta finales de los años 70, muchos clubes deportivos de Pamplona enriquecían el programa sanferminero contratando la actuación de los grupos y cantantes de moda del momento.

Esta filosofía era heredera, en cierto modo, de la costumbre de décadas anteriores por la cual, clubes, casinos y sociedades privadas programaban bailes y conciertos, de entrada restringida, y reservada, en cierto modo, a las personas con el nivel adquisitivo o los contactos suficientes para acceder a los citados recintos.

Contra esta tradición pugnaron, durante años, distintas peñas, que defendían el carácter popular y abierto a todo el mundo de los Sanfermines. Y, curiosamente, encontraron siempre el apoyo entusiasta de las distintas corporaciones municipales, en forma de subvenciones y de cesión de espacios para la organización de actividades festivas. Vamos, igualico, igualico que ahora.

Dentro de este contexto, un concierto marcó el declive de las actuaciones privadas de los grupos punteros.

Si una pareja era famosa en 1980, esa era la compuesta por dos jóvenes hermanos, Javi y Pedro, Los Pecos, que arrasaban en las radios musicales y en programas televisivos como Aplauso. Su público, eminentemente adolescente y femenino, les seguía con fervor allá donde fueran.

Desde su llegada al Hotel Tres Reyes, junto a La Taconera, fueron arropados por sus fans mientras centenares de mozos les abucheaban. Ya en el club Larraina, lugar de su actuación, las cosas no pudieron ir peor. Silbidos, insultos e, incluso, lanzamiento de objetos, algún vaso de cristal entre ellos. Los Pecos, en semejante tesitura, no tuvieron más remedio que suspender su actuación, a los veinte minutos de iniciar el concierto.

Ya de vuelta en el Hotel Tres Reyes, fueron consolados por sus fans, que no dejaron de aclamarlos, mientras grupos de mozos continuaban silbándoles, entre gritos de Pecos kanpora, Maricones, Los Pecos no tienen cola y similares.

En fin, cosillas de esta Pamplona tan rarica y mágica al mismo tiempo.

Me gustaría saber qué recuerdo tienen Los Pecos, siempre lánguidos y melosos, de aquel día.

Hoy arrasarían.


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7 thoughts on “Los Pecos

  • pamplonudo

    Claro ejemplo de garrulismo ilustrado. Por cierto, a día de hoy por la Estafeta suele andar una pareja de jóvenes cantando los éxitos del mencionado grupo.

  • Josemiguelerico

    Pues la que se montó con los “Pop Tops”, años antes en el mismo escenario, hoy en día hubiese terminado con varias personas condenadas…

  • estafetakoa

    Ese iba a ser el precedente que iba a mencionar, Josemiguelerico. Y creo que también Ramoncín, en su época más reydelpollofrito, pasó por situaciones parecidas y al final acabó siendo todo un ídolo en Pamplona.

    En fin, que se ve que aquí nos gustaba tirar a la gente al pilón.

  • pamplonudo

    La leyenda dice que en el Amaya el Rey del Pollo Frito miccionó sobre los allí presentes, con el consiguiente enfado de los susodichos miccionados.

  • gaupaseitor

    Lógico y normal que a esos cantantes moñas se les reciba a pedradas. Y suerte que en la ciudad somos gente civilizada, en cualquier pueblo los hubiesen echado al río. En cuanto a Ramoncín, pese a su pasado punk, hoy en día también es carne de terminar en el río.