IX Certamen Internacional de Microrrelatos de San Fermín


INSTANTÁNEA

Ana Lozano Cantó

Instantánea

Salió del toril nervioso, alegre, trotón. Clavó las patas en el suelo oteando el horizonte. Me miró con sus ojos oscuros de luna llena. Levantó desafiante la arrogante testuz para embestirme. Por la memoria pasaron velozmente los fotogramas de mi vida. Unos, negros como el toro que me medía. Otros, intensos y fugaces como las fiestas de San Fermín. Me quedé quieto. Distrajo su atención otra presa y yo proveché para emprender la carrera que me llevaba a unos días de gozo infinito
 

RELATIVIDADES

Amílcar Bernal Calderón

Corría un poco más rápido que el más veloz de los astados y más despacio que el más lento de los perseguidos. Los toros siempre lo vieron como una quimera y los hombres como una advertencia de la cercanía del peligro. El año en que alcanzó al corredor que lo precedía, intentó cornearlo pero falló: le faltaron dieciocho centímetros de pitones para tocarlo. Entonces se detuvo a considerar si debía consultar al siquiatra o al veterinario mientras los toros pasaban a su lado sin tocarlo, por respeto a los mitos.
 

SAN FERMÍN GUREA

Eneko Esparza Ezcurra

En una sala de exposiciones varios pintores dialogan.
-Este año habrá sorpresa con el cartel.
-No sé…. Yo ya tengo una idea en la cabeza.
-¿Ya la tienes?. Que estamos en Enero
-Ya,ya…, pero el que no corre vuela.
La idea era de Don Fermín Ochoa. Llevaba varios años dándole vueltas a diseñar un cartel que llamara la atención. Como los de Ciga, por ejemplo. Pero ahora parece que con las nuevas tecnologías dan un punto a favor. Una tarde ya en el estudio comenzó a pensar. Llamó a su nieto Iñaki para tomar un café. Y con él preparó la estrategia del cartel. Qué mejor compañero que uno de tu misma sangre. El abuelo hizo el boceto y el nieto lo actualizó por ordenador y le dio algo más de colorido Las tardes de domingo abuelo y nieto creaban San Fermin Gurea. El santo patrón con su mantón dorado y su mitra se iban formando. Había que darle un fondo y parecía difícil. Unos cuernos hacían sombras de corredores y un txistu y un tamboril daban música al cartel. Cuando lo mostraron a la familia todos dijeron: ¡San Fermín Gurea!
No ganaron pero compartieron tardes llenas de recuerdos. 

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