Archivo por días: 9 de mayo de 2017


Amores y enamoramientos ( Parte 2 ).

El Ejercito del Amor, organizando en Divisiones, continúa avanzando hacia Pamplona.

Los Parranderos. Tropa de infantería. Formada por los Cupidos más juerguistas. Actúan en primera línea de batalla durante la totalidad de las Fiestas. Desarrollan su trabajo principalmente en espacios cubiertos como bares, peñas y sociedades gastronómicas pero también lo hacen al aire libre en conciertos o en cualquier acto callejero programado o espontáneo en el que haya un mínimo de jolgorio y diversión. Entre su armamento destacan  los arcos de aleación y las ametralladoras ligeras, armas con gran cadencia de disparo y muy útiles para conseguir en corto espacio de tiempo los máximos aciertos posibles entre la multitud. Todos los proyectiles que disparan están impregnados con mucho alcohol para lograr desinhibir a los objetivos, hacer que dejen atrás sus timideces y predisponerlos más hacia el amor y los enamoramientos. Llevan siempre a mano un pequeño botiquín de primeros auxilios repleto de vitamina B 12 para aplicarla en caso de emergencia si una misma persona recibe muchos impactos y se sobrepasa la dosis recomendada. Como curiosidad, muchos de ellos no saben ceñirse a su trabajo, abandonan su tarea a las primeras de cambio, se sumergen de lleno en la juerga y acaban las Fiestas cirróticos perdidos, atendidos de urgencia en la mítica Coctelera o ingresados en centros hospitalarios o de desintoxicación.

– Los Abstractos. Tropa de infantería. Formada por los Cupidos más artistas. Actúan de forma sorpresiva y llenos de inspiración en cualquier lugar y momento de las Fiestas. Además de los tradicionales arcos cuentan con las armas más modernistas, impresionistas y vanguardistas del mercado como el letal gas amorosín. Casi todos sus proyectiles van recubiertos con polvillo de purpurina y brillantinas en forma de corazones que al impactar contra su objetivo se esparcen por el aire y logran crear el conocido flechazo o amor a primera vista. Provocan además unos amores y enamoramientos muy singulares puesto que los hacen casi siempre de cosas intangibles o inanimadas como la propia Fiesta, la Procesión, el kalimotxo, el ajoarriero, el cordero al chilindrón………..con la particularidad además de convertir casi siempre estas relaciones y sentimientos surgidos espontáneamente en perpetuos. Como curiosidad, por aquello de querer conferirse a sí mismos cierta aureola de genialidad, todos sus componentes llevan barba, bigotes o perillas puntiagudas y su vestimenta militar está compuesta por una boina perfectamente ladeada, un batín largo que les cubre hasta debajo de las rodillas y un pin bien visible en la solapa con forma de paleta de colores.

Los Tauromaquios. Tropa de infantería y caballería. Formada por los Cupidos más taurinos. Actúan en cualquiera de los actos festivos que giran en torno a la figura del toro, tales como el encierro, el encierrillo, las corridas en la Monumental, las mulillas, el Apartado o la corrida vasco-landesa. Llevan puestas unas monteras metálicas a modo de casco y muchas borlas, alamares y lentejuelas en el resto de prendas del uniforme. Van provistos de unos arcos especiales que pueden adaptarse a cualquier tipo y tamaño de proyectil puesto que no sólo lanzan las clásicas flechas sino que como guiño de complicidad a su campo de actuación también suelen disparar estoques, banderillas, puntillas y diversas clases de varas. Siendo considerada históricamente la de Pamplona como la Feria del Toro por excelencia, ellos y su labor están siempre en el ojo del huracán y son objeto de polémica permanente, sobre todo en los últimos tiempos; unos los critican por fomentar amores que pueden llegar a matar, otros por dar cabida a los cuernos en los asuntos del amor, otros los catalogan como incitadores a la zoofilia por aquello de poder acabar enamorado de un animal y otros muchos los ponen a caldo porque en los últimos años parecen estar más obsesionados en desactivar a los miembros del PETA que en conseguir arrastrar nuevos amantes al mundo del toreo. Como curiosidad, llevan años disparando a la manada en el corral de Santo Domingo al finalizar el encierrillo para intentar que algún toro se enamore de la Luna como ocurrió tiempo atrás en Andalucía y uno de sus máximos logros lo obtuvieron hace pocos años al conseguir que un toro  se enamorase perdidamente de la Delegada del Gobierno en plena corrida.

( Continuará)………….