Archivo por meses: Mar AM


PUNKIAK ETA BERE ZUTABEAK – LOS PILARES PUNKIES

Religión: El punk es nuestro dios y Evaristo su profeta. Gatillazo debe tocar todos los años en San Fermín.

Comercio: Libertad para que los camellos puedan realizar su trabajo correctamente y tiendas con accesorios para el botellón.

Toros: Vuelta de los punkies a la plaza cuando termina la corrida. ¡¡¡Meca solución ya!!!

Folklore: Menos folklore y más hard-core. Mayor presencia del punk en charangas, fanfarres y gaiteros. Abolición del reggaeton. Contratación de Evaristo como jotero para la procesión.

Indumentaria: La cresta nunca debe faltar. Se descarta la chupa de cuero con cremalleras blanca y cinturón rojo de pinchos. También se acepta el negro como color festivo.

Alcohol: Kalimotxo debe ser la bebida principal de las fiestas. Siempre deberá ser con vino de botella y en vaso de cubata. Entre tres y cuatro hielos y con rodaja de limón. No al kalimotxo de polvos.

Salud, kalimotxo y anarquía.


El Zulo (V)

Sipnosis: Chapete, el Huracán de Bacalar, está secuestrado. Su futuro Suegro, Chapote Clim, mafioso mexicano y padre de su prometida Carlota, inicia una búsqueda en medio de los Sanfermines. Tras contratar al famoso Papytu, empieza la búsqueda, acompañado del temible Tiburón, lugarteniente de Chapote.

8 de Julio 17:25 AM
Lugar desconocido
21 º, Aire acondicionado.

El atardecer se desliza a través de las persianas, anunciando el final del día. Enjaulado, Chapete, “el huracán de Bacalar” no está conforme. Siempre funcionó a su libre albedrío, sin cadenas ni grilletes. Esta vez, por lo que parece, no va a ser así.

No le tratan mal, es la verdad. Sean quien quieran, no quieren hacerle daño físico .El mental es distinto. Ni capuchas ni palos.

La estancia es cómoda. Un sofá, cuarto de baño, jergón en el suelo y tres comidas diarias. Aire acondicionado incluido .Precavidos con la presa.. Lo que muchos no tienen. Sin embargo, la ausencia de libertad es lo que lamina su ser. Torero que es uno, incomprensible para el Matador.

Y el silencio. Quedo. Le da tiempo para pensar.

Quizás sus planes, boda incorporada, no eran tal. Claro que amaba a su prometida, no así a su suegro. El trueque de libertad por una vida acomodada quizás no fuera lo correcto. Él es torero, muy torero, de los hombres que se toman en broma las visicitudes de la vida. Que la vida iba en serio, se aprende al final.

Un portazo. Alguien importante ha entrado. Revuelo entre los pasillos de la estancia.

La puerta se abre. Una figura emerge.

-Buenas tardes Maestro.
-Las tenga usted- replica Chapete.
-Espero que le estén tratando como se merece.
-Sin duda.

Otra vez el silencio. Poderoso.

-Me imagino que tiene muchas preguntas por hacer. No se me incomode, pero mi saco de respuestas es escaso.

Torero, Chapete no entra al capote. A torear a las Ventas, musita en sus adentros.

-Le dejo formular tres preguntas. Ni una más. Medítelas.

La primero brota sin pensar:

-¿Quién es Usted?

Una risa apareció en el rostro del secuestrador. Pelo moreno, estatua mediana y ojos vivos.

-Si se queda más cómodo, me puede llamar Edison.

-¿El famoso Pimienta?

-El mismo. Veo que mi fama me precede.

-¿Tiene tabaco?

Asintiendo, le acerca una cigarrera. En ella asoma unos Davidoff “Puro D,Oro” Acercándole las cerillas, le confirma.

-Llevas dos, la segunda ha sido la más inteligente. Te queda una.

El humo del tabaco revolotea como hadas grises. No hay nada claro en este sitio.

Una chupada, dos y tres. No hay prisa en este lugar.

-No quiero pedir la tercera- escupiendo sobre el suelo- es de cobardes y yo no lo soy.

Una carcajada emerge en la habitación. Es el Mal sonriendo.

-No me defraudas Chapete. De todos modos, te voy a contestar a tus pensamientos .Estás aquí por Cuñado de Chepote Slim, pecador perpetuo.

Otra vez, segundos resbalando.

-¿Tequila?

Una botella de Don Julio blanco aparece como si nada en la mesa. Dos vasos. A vida o muerte.

(Continuará)


La Pamplonada

Pues ya tenemos otra sinécdoque para la colección de sinécdoques sanfermineras. A la más que manida «correr los sanfermines», tenemos que añadir la de «La Pamplonada», utilizada en varios países sudamericanos para hablar del encierro de Pamplona o para denominar sus «encierros» locales, así tenemos ejemplos de Perú o este otro de Ecuador, en el que se dan unas explicaciones un tanto pintorescas del origen de los encierros en Pamplona, ya que nos ilustran que se celebran en honor a San Fermín, tradición que se inició a la muerte de este personaje cuyo deceso fue en una corrida de toros. Curioso cuando menos.


Apocalipsis SF 1

Decía mi colega sanferman la semana pasada en este mismo blog que no quería ser apocalíptico.

Qué va, ni un poquico…

Como quiera que aún faltan unos días para dilucidar estas discrepancias donde hay que hacerlo, alrededor de mesa y mantel, aprovecho estas líneas para echar leña al fuego y seguir con el debate.

Afirmaba sanferman que cinco son los pilares de nuestra fiesta, a saber, la religión, el comercio, el toro, el folklore y la indumentaria. Sin negar la importancia de estos elementos, creo que mi querido colega olvida el auténtico pilar, el único, diría yo, que no es otro que el alcohol. Sin este, nada de lo demás tiene sentido.

Aún así, sanfer exponía con su habitual rotundidad que esos cinco pilares están en peligro.

Afirmaba sin rubor que hay ateos que creen en la existencia de San Fermín (sic) y yo le rebato que son más los católicos que no van a misa y más aún los que no entienden a aquellas personas que se empeñan en exigir a un alcalde que vaya a misa. Conviene recordar que nos encontramos ya en un siglo XXI bastante avanzadito.

Respecto a lo comercial, tal vez no se vendan ya demasiados caballos (de todos modos esta ha sido siempre una actividad celebrada en el extrarradio) pero no hay duda de la importancia que tiene la vertiente comercial; así, Pamplona ha desarrollado y potenciado una industria hostelera, sacrificando a un barrio y a su población en beneficio de un lobby poco preocupado por los efectos perniciosos que crean en el ser humano, no solo durante San Fermín, sino sobre todo el resto del año. Si en vez de ocupar y contaminar calles y oídos contaminaran ríos, ya habrían sido desterrados al extrarradio hace años, haciendo compañía a los caballos, curiosamente.

Que lo taurino atrae menos a la juventud es discutible. Hay que ver si la ha atraído en el pasado. Lo que sí salta a la vista es que resulta menos habitual el veinteañero que se saca el abono completo para la Feria del Toro. Con dos o tres días les basta. Y es esta actitud del con dos o tres días suficiente la que sí que está minando el espíritu pamplonés de la fiesta. El nativo está abdicando de los sanfermines. Disfruta de dos o tres días y luego huye, abandonando la ciudad a lo peorcito del hooliganismo peninsular y continental. Pero este es otro tema…

Tampoco creo que el folklore ande en peligro. San Fermín es una fiesta eminentemente floklórica y si ha alcanzado cierta fama internacional ha sido gracias a su pintoresquismo. Y la gente sigue viniendo y a los aborígenes nos siguen gustando jotas, txistus, dantzas, gigantes o encierros.

Y respecto a la indumentaria, es evidente que ese blanco tan bonito sigue triunfando. Hasta los adalides del mal gusto y los colorines horteras se visten de nuevo de blanco en cuanto el último periodista y la última cámara abandonan la Estafeta a las 8:45.

Así pues, pocos motivos veo yo para el alarmismo, y menos para ver oscuras conspiraciones que quieran acabar con nuestras esencias, si es que puede calificarse de esencia cocerse durante nueve días seguidos.

Sobre lo que no me cabe duda es sobre un hecho natural. Vamos envejeciendo, cada vez nos quedan menos sanfermines por disfrutar y nuestra perspectiva cambia. Tal vez no sea la fiesta la que esté cambiando, tal vez sean nuestros cuerpos y nuestras mentes las que varían con el tiempo.

Pero qué queréis que os diga.

Yo cada vez me lo paso mejor.

Sobre todo si tengo a sanferman cerca.

 

 

PD.- Ya que se menciona un libro blanco de los sanfermines, por favor, que sea blanco y rojo.

 

 


Amores y enamoramientos. ( Parte I )

Alrededores de la Ciudad de Pamplona.

6 de Julio.

Primeras horas del alba.

Un diminuto y simpático personaje se desplaza corriendo entre la ligera bruma que a esas tempranas horas envuelve la Cuenca. Amén de su corta estatura, su dorada melena rizada, su barriguilla en ciernes, su espalda alada y un impoluto pañal blanco, un arco y una aljaba repleta de flechas trazan su figura y delatan su condición. Sí, efectivamente, es un Cupido. Pero no es un Cupido cualquiera; no es un Cupido al uso, no es un Cupido habitual, no es un Cupido tradicional. Dos distinguidas particularidades lo hacen sobresalir entre los de su especie. Por una parte, en su brazo derecho porta un brazalete que lo designa y presenta como Capitán General de los Ejércitos del Amor, y por otra, lleva una boina roja encasquetada en la cabeza, un pañuelo rojo anudado al cuello y una faja roja rodeando el pañal, prendas eminentemente festivas. Curiosa combinación. Explosiva, diría yo.

Sus firmes pasos, decididos, categóricos por momentos, perfectamente coordinados con el vaivén de sus brazos, lo hacen avanzar con rapidez entre la neblina. Debe darse prisa. Tiene que llegar pronto a Pamplona. Dentro de pocas horas empiezan en la capital navarra Los Sanfermines. Atención, repito. Los Sanfermines. Palabras mayores. El súmmum. La repanocha. Lo más. La batalla anual por excelencia. La madre de todas las batallas. La mundialmente conocida como Guerra de los Nueve Días y las Nueve Noches. Para un militar amoroso de pro como él, uno de los mayores retos y desafíos con los que un profesional se puede encontrar a lo largo de su carrera. Doscientas cuatro horas por delante de duro y encarnizado combate. Tajo a destajo. En su caso además está muy vinculado a ellos, unido a más no poder. Son el conflicto internacional en el que los últimos años ha obtenido sus más célebres y sonadas victorias, el enfrentamiento armado que le ha reportado mayor prestigio y reputación, la contienda que le ha deparado sus medallas y felicitaciones más notorias, sus ascensos más relevantes. Por eso, se muestra algo ansioso e intranquilo mientras recorre el camino. Quiere presentarse cuanto antes en su Cuartel General establecido en las faldas del monte San Cristóbal y ponerse de inmediato al frente de las operaciones. Desea poner en marcha lo más pronto posible la misión que le han encomendado un año más, consciente como es de la importante tarea que se trae entre manos. Lo sabe mejor que nadie. Lo tiene presente a cada momento. En los Sanfermines, amores y enamoramientos, se producen a cientos. Y son su responsabilidad.

Pero se siente afortunado. No está sólo para afrontar la tarea. Unos cincuenta metros detrás suya va haciéndose gradualmente visible un gran ejército compuesto por cientos de Cupidos que siguen su estela. Una hueste compuesta por los mejores miembros de los Ejércitos del Amor que han sido sometidos a duras y estrictas pruebas para poder formar parte de la partida. Un destacamento que tratará de seguir a pies juntillas sus órdenes y dictámenes: » Tenerlo bien presente soldados, tenéis que conseguir los máximos amores y enamoramientos posibles durante los Sanfermines empleando todos los medios que tengáis a vuestro alcance y sin causar excesivos daños colaterales. No lo olvidéis, debéis hacerlo aun a costa de perder vuestra propia vida en el intento. Confío en todos vosotros. estáis sobradamente capacitados para cumplir con vuestra tarea. Suerte muchachos. Fuerza y honor «.

La milicia transita con brío. Organizada en Divisiones. Perfectamente estructuradas. Perfectamente alineadas. Perfectamente colocadas. Van una tras otra. Como las antiguas legiones romanas.

– Los Vejestorios. Tropa de infantería. Formada por Cupidos entrados en años. Muy respetados por todo el pelotón. Curtidos en mil batallas. Acompañan al Capitán General desde sus primeras escaramuzas. Provistos casi todos ellos con doble pañal, taca tacas, medicaciones varias, sonotones, bastones y algún que otro suero ambulante, se las saben todas, conocen su trabajo como nadie. Actúan principalmente en las verbenas y bailes vespertinos de la Plaza de la Cruz, en la Plaza del Castillo durante el Baile de la Era, el Día de los Mayores y en las distintas residencias y clubes de jubilados pamploneses. Expertos en provocar y facilitar con sus armas las segundas o enésimas oportunidades amorosas que pueden presentarse a esas alturas de la vida, deben estar alerta para atajar de forma inmediata los abundantes sobeteos, pulpeos y toqueteos fuera de lugar que suelen darse a esas edades. Como curiosidad, disponen de esencia de Viagra para poder untarla en la punta de sus flechas si llegado el caso lo consideran necesario y en los meses previos a las fiestas suelen realizan prácticas de entrenamiento y simulacros reales en los viajes primaverales del IMSERSO.

– Los Noctámbulos. Tropa de infantería. Formada por los Cupidos más  salidos. Actúan por lo general desde poco antes de los Fuegos Artificiales hasta poco después del Encierro. Desarrollan su trabajo en las murallas, en parques como la Taconera, la Medialuna o la Vuelta del Castillo y en las demás zonas verdes y oscuras de la ciudad en las que abunde y predomine el follaje. De ahí su peculiar apariencia: tienen el pelo tenido de color verde, el pañal estampado de color camuflaje y el cuerpo completamente embadurnado de pintura marrón oscura para poder mimetizarse entre el terreno y van provistos de visores nocturnos, caro material de escalada y flechas láser de última generación. Rebañan por lo general sus flechas con esencia afrodisíaca y tienen que estar muy al loro para que todos los amores y enamoramientos fogosos e intensos que provoquen sean en todo momento consentidos y con la conformidad de ambas partes. Suelen colocar discretamente medios anticonceptivos cerca de los protagonistas para ser detonados oportunamente por las partes si así lo desean. Como curiosidad, tienen la obligación de llevar siempre encima su carnet profesional para no ser confundidos con voyeurs en caso de ser descubiertos, situación que se les ha presentado en más de una ocasión y les ha acarreado algún que otro problemilla.

( Continuará )………….