ALDAKETA – EL CAMBIO

El compañero “El casta” especula en sus posts con las edades sanfermineras poniendo sobre la mesa diferentes actividades y actitudes según el segmento de edad en que está cada uno.

Pero además de la edad hay otros condicionantes importantes como la situación personal o las ganas de cada uno. Por ejemplo, hay un cambio considerable entre si se tiene hijos o no. Sin duda, es una limitación significativa cara a ciertas labores a realizar en Sanfermines.

Necesitas apañar con la familia si te quieres escapar un día con tu pareja. Debes negociar el abono de los toros y estar acompañado de silleta y cientos de enseres en los vermús. Cambios de ocupaciones sanfermineras: salen despavoridas las gaupasas y los encierros, que dan paso a gigantes y payasos infantiles. Esa curiosa estampa de madres con silleta que esperan la salida de los toros dejas de verla como un fenómeno sobrenatural. Por las mañanas buscas los gigantes en vez de las dianas. Lees “La cenicienta” y te recuerda a tu propia vida sanferminera, ya que a las doce estás en casa. Estás tan pendiente de un potito y de un biberón como de un vino con su frito. A las escasas horas de sueño de la propia vida de las fiestas tienes que quitarle todavía alguna más…

En definitiva, mucho cambio pero seguro que merece la pena. Quizá alguien lo descubra en breve.


Nuevo panorama 1

Mientras escribo este texto, escucho de fondo los resultados que se van obteniendo tras el escrutinio que se están realizando. Del resultado final que se dé en las elecciones municipales al Ayuntamiento de Pamplona, y las negociaciones entre los distintos partidos que han obtenido concejalías, dependerá en parte, el futuro de nuestras fiestas en los próximos años, desde el simple hecho del lanzamiento del chupinazo a la programación de los distintos actos teniendo en cuenta la participación de todos los colectivos que desean unas mejores fiestas por y para todos.

Por unas mejores fiestas para todos. Aupa zuek!!

 

 

 


La fuente.

 

Los güiris ciegos de sangría. Enseñando músculos debajo de la fuente, sin camiseta. Ebrios. Casi guturales. Jugando al ser y no ser. Suecos, australianos, neozelandeses, de todo el mundo. Inclusive oriundos.

Todos aullando, quizás gritando. Selfie por aquí, beso por allá. Valientes improvisados.

Tan  solo una sombra, salinera y mortal, callaba. Asomándose por el norte de la plaza, se unía a la fiesta .A su manera. Embestida por aquí, carambola por allá.

Espectacular el momento. Póngase en situación. La muchedumbre, jugando a mentiras. Minutón, a verdades.

Otra vez el pánico. El terror de la muerte inmediata. Ahí no sirve nada, tan sólo unas largas piernas.

Hubo algunos valientes. Toreaban sin sentirlo. Fuera de sí. Con el pañuelo. La gente sacando el móvil inmóvil. Craso error. Pensando que iba en broma. Ignorantes.

Los listos, se encaramaron a la fuente. Alaridos de terror, nada de mujeres y niños primero. Que los había. Minutón haciendo la revoltosa pero en Navarrería. Correteando en torno a la fuente. Los más débiles, caían. Minutón, los certificaba. El espectáculo era sangriento. Real.

Atravesando a la gente .Sin miramientos. Quedamente.

Tan real que nadie lo quería creer.

En la fuente de Navarrería, la sangre llegaba al río.

Minutón, notando la sed de la muerte, intuye la cercanía de otra fuente, pero esta vez con agua y vacía de borrachos.

Cambiando el rumbo a la fuente sita en la Plazuela San José.

(continuará)


YA TENGO EL ALTA!!!

Pues si querid@as amig@s, YA TENGO EL ALTA MEDICA, y es que el Dr. Ganuza, me ha dejado como nuevo, y no veáis lo que se agradece. Se acabaron los dolores de espalda, se acabaron esos dolores de piernas, en las que me podía ya apoyar tímidamente, se acabaron noches sin dormir y todas esas cosas que dan este tipo de enfermedades, la verdad que llevo como cosa de 7 días que ni me lo creo. Atrás quedan esos días de sufrimiento y de operación, atrás quedan esos momentos de no ver la luz y de estar apartado de mis compañer@s. Ahora sí, ahora sí que disfruto bailando, y es que me han dicho que se me nota hasta en la cara, a la que la alegría ha vuelto a brillar en ella, y es que es normal, porque ya estoy de nuevo integrado en el grupo.

Al final parece ser que no era tanto lo que tenía, y todo ha sido más fácil de lo previsto, así que la recuperación fue acelerada muchísimo más. Fue un “Just in time”, como reza en alguno de los camiones que suministra a una famosa empresa de nuestra querida comunidad, y allí estuve yo, como uno más, en ese viaje tan comentado a Madrid, donde me di cuenta de que había quedado perfecto.

Así pues, ahora paso a contaros nuestra/mi experiencia en Madrid, esa Capital de España donde no habíamos estado nunca, en ese punto de partida de las carreteras españolas, en ese punto donde se dan las campanadas en la noche de fin de año, donde se despide al año y se da la bienvenida al nuevo año, en esa Puerta del Sol, tan conocida y visitada por los turistas, allí, fue allí donde yo volví a sonreír, y a comprobar que de nuevo ya estaba a punto.

Tal y como ya os adelante, nos desmontaron y nos cargaron en el camión la víspera del 14 de Mayo, para poder viajar de noche y estar allí al punto de la mañana. Nuestros porteadores viajarían en la mañana del mismo día 14, y tal y como salió en los medios de comunicación, a las 8 de la mañana arrancaban desde las inmediaciones de El Sadar, para poner rumbo a la Capital Española. Viaje en camión el nuestro, en autobús el de ellos, para estar a las 14:00 hrs comiendo todos juntos en el Intercambiador de Plaza Castilla. Se cuenta, se dice, se rumorea, que los porteadores pararon a almorzar en el camino, pero no sé si es cierto, o eso ya es una leyenda urbana…….., lo que si os aseguro es que hubo unas buenas partidas de mus en el trayecto, y que a unos se les notaba más que a otros, lo bien que les había ido………

Y después de comer a prisa y corriendo, rumbo hacía la Plaza Isabel II, no sin antes tener la sorpresa de no dejarnos pasar por una zona acordonada, el motivo???, “Amenaza de bomba en el Palacio Real, no se puede pasar!!!”.

Al final llegamos a destino tras la falsa alarma, y más deprisa que corriendo, a montarnos, a ponernos bonit@s y a comenzar el pasacalles por las calles de Madrid, no por todas, si no por donde nos habían preparado el recorrido.

Pasacalles y bailes ante los ojos de cientos de Madrileñ@s y turistas, que no dejaban de aplaudirnos a nuestro paso, y a dejar boquiabiert@s a más de un@, y de incluso Pamploneses/as trasladados a Madrid por unos u otros motivos, que hacían que a más de un@ se le escapara la lagrimica de la emoción, y es que….., en algunos casos, algún@s no nos habían vuelto a ver en directo desde su infancia, antes de su traslado a la Capital Española. Otr@s, aún incluso siendo Madrileñ@s, esperaban ansios@s nuestra llegada, por los buenos momentos vividos junto a nosotros en los San Fermines, cita que no perdonan desde hace años.

Pasadas las 2 horas, estábamos de nuevo siendo desmontados y cargados en el camión, y tras una ducha de nuestros porteadores, salíamos de nuevo rumbo a nuestra querida Pamplona, a nuestra vieja Iruña, cenando en el camino, un bocata ligero, y llegando a casa pasadas las 3 de la mañana. Bueno, a casa no, a El Sadar, de allí a casa lo que cada un@ hubiera tardado.

Así que mal que le pese a algún@, y aunque algún@ piense lo contrario, no fueron ni 24 horas nuestra estancia en Madrid, lo que puede denominarse como…….. PALIZON!!!, pero como decía mi abuela, “Sarna con gusto, no pica”.

Y para muestra de lo vivido, aunque ya sé que circulan un montón de videos y fotos por las redes sociales, aquí os dejo el momento en el que sería nuestro primer vals en la Capital Española, espero que os guste.

No quiero despedirme sin daros las gracias a tod@s por el interés mostrado durante los días de mi operación, SE AGRADECE!!!. Nos vemos en breve, y espero que veáis lo bien que he quedado.

Eskerrik Asko Dr. Ganuza, es usted un genio.

Un saludo,


El microrrelato sanferminero: ¿subgénero, o supragénero?   Recently updated !

Hay quien ya dice que el microrrelato sanferminero se está erigiendo en subgénero literario. Quizá exagere. Pero pensándolo bien, y tras siete años de disfrute de cientos de micro obras, más bien habría que pensar en el relato sanferminero como un supragénero, ya que admite en sí mismo cualquier otro género, subgénero, o nanogénero.

Admite, por supuesto, el costumbrismo. Admite el drama, la comedia, la tragedia. Admite la épica. La intriga. Admite la humorada o la fábula. Admite la poesía, la lírica. Admite ensoñaciones, descripciones, narraciones, crónicas, apuntes bio o autobiográficos. Admite el género epistolar. Admite el ensayo. Microensayo pero ensayo. Admite el relato negro, el rosa, el amarillo, el blanco, y por qué no, el verde.

Habrá quien diga que todo esto también tiene cabida en cualquier otro género, y quizá también exagere.