El futuro de los sanfermines 4

Las sociedades evolucionan, y por lo tanto también lo hacen sus diversas manifestaciones. Sería ingenuo pensar que los sanfermines, una de las principales manifestaciones de nuestra sociedad local, no fuesen a evolucionar. Lo que pasa es que lo hacen lentamente, y la mejor manera de reparar en esa evolución es tomar distancia y leer o escuchar a nuestros mayores cuando cuentan cómo eran sus fiestas.

Cinco son los pilares alrededor de los que se han ido hilvanando las costumbres festivas de ésta nuestra ciudad (y de tantas otras, de hecho).

  1. La advocación religiosa. No olvidemos que hablamos de las fiestas de San Fermín, no de la Semana Grande o del carnaval. Curiosamente, y esto daría para un auténtico ensayo, se dan incluso casos de ateos que creen en la santidad del morenico.
  2. La vertiente comercial. Representada históricamente por las ferias de ganado, alrededor de las cuales se movía “mucho momio” y se concitaba un revuelo festivo, mezcla de tratantes, curioseo y chavalería.
  3. La programación de espectáculos. En este ámbito el rey es el toro con sus corridas, qué duda cabe. Pero no es el único. Siempre se ha buscado impactar: circos, funambulistas, fuegos, etc.
  4. El disfrute del folclore. Tan rico y variado, tan aglutinador de gentes, y tan provocador de situaciones festivas.
  5. La indumentaria, que aunque de manera más reciente, supone un ejemplo absolutamente extraordinario de cómo se desea mostrar el sentido de pertenencia.

Pues bien,

  • ¿qué pasaría si la sociedad comenzara a denostar las jotas por rancias, si fuesen minoría quienes cantasen en las sobremesas, y si el alarde de txistularis tuviese que interpretar música extranjera para mantener al público?
  • ¿qué pasaría si las ferias quedasen relegadas a zonas del extrarradio y pasasen totalmente inadvertidas?
  • ¿qué pasaría si la juventud perdiera el interés por los espectáculos taurinos, y abrazara la corriente antitaurina dominante?
  • ¿qué pasaría si los máximos dirigentes del gobierno de la ciudad despreciaran la faceta religiosa de la fiesta?
  • ¿qué pasaría si la nueva forma de hacer política, con tanto predicamento entre la gente joven, banalizara los actos institucionales?
  • ¿qué pasaría si se alterase la uniformidad en el vestir introduciendo sesgos diferenciadores en una simbología cuya principal virtud ha sido la de unificar clases, sexos y procedencias?

Pasaría que el folclore quedaría relegado a la mínima expresión, la misma en la que ya se encuentran las ferias, que desaparecerían las corridas de toros, quedando el encierro herido de muerte, pasaría que se perdería la referencia religiosa siendo un sinsentido que las fiestas se siguiesen llamando “San Fermín” y habría que buscar una nueva marca, y pasaría que no habría ningún tipo de solemnidad institucional.

Todo esto pasaría, y lo único que presumiblemente subsistiría sería el arraigado carácter popular de una fiesta que, despojada de sus señas de identidad y huérfana de referencias tradicionales, entraría en un proceso de decadencia difícil de contener, con un tipo de participación mucho más deslavazado y menos cohesionado que el actual.

Pero bueno, no seamos apocalípticos, esto son todo hipótesis. No debemos preocuparnos. De hecho, alguien va a elaborar el libro blanco de los sanfermines para apuntalar esos cinco pilares que han alumbrado y sustentado las mejores fiestas del mundo.

Un amigo de un muy buen amigo mío me decía no hace mucho que él teme, escuchando cosas por aquí y por allá, que la revisión que se quiere hacer precisamente lo que busque sea, lejos de apuntalar, dinamitar esos cinco pilares. Desde luego no sé con qué intención alguien puede planear algo así.

Porque alguno ya se estará dando cuenta de lo que nos quedaría sin el componente religioso, sin el taurino, sin el comercial, sin el folclórico y sin la indumentaria sanferminera, ¿no?

¿Le ponemos nombre?


Al que madruga Dios le ayuda

Ya estamos finalizando febrero y, aunque parezca prematuro, es el momento de comenzar a pensar en los sanfermines 2017.

Tranquilo, no serás el primero que lo hace. Te han sacado ventaja aquellos que comienzan a trabajar para los sanfermines del 17 en el momento en el que finaliza el pobre de mi. Gracias la labor de estas personas conocemos las ganaderías que van a ser las protagonistas de los encierros, comenzamos a intuir los carteles taurinos, etc…

También se han puesto en marcha aquellos que se encargan de organizar el concurso del cartel anunciador de fiestas o los organizadores que seleccionan el cartel de la feria del toro.

Y como no puede ser de otra forma, se ha activado la organización del certamen internacional de microrrelatos de sanfermin, y vamos por la IX edición.

No debemos dejar de “escuchar” tanta actividad sorda a nuestro alrededor. Debemos comenzar a organizar nuestros sanfermines.

Personalmente hay que organizar 3 áreas básicas para tener éxito. A saber, presupuesto, salud y agenda. Comienzo por la tercera. La agenda tiene su pleno sentido si nos referimos a las actividades presanfermineras (compra de abonos, compra de viandas varias y material bebible, organización de meriendas taurinas, o lo que corresponda a cada uno), y va perdiendo fuerza a medida que avanzan las fiestas ya que con una frecuencia muy alta, y debido a la propia idiosincrasia de la fiesta, la agenda es el elemento que más veces se destroza durante los sanfermines. Y esto es bueno.

Pero las áreas que no debemos dejar de lado, ni posponer su comiendo excesivamente son las áreas de presupuesto y salud.

Las actividades sanfermineras no suelen tener coste “cero”. Tienen el frecuente defecto de estirar nuestros presupuestos hasta límites insospechados, como si fueran mister fantástico, rozando en muchas ocasiones el límite de fractura. Estas actividades aparecen en el momento más insospechado y, salvo que tengamos problemas de salud (esos problemas que suelen actuar como pasa/ no pasa), nos veremos “obligados” a participar de ellas.

Pero… este fin de semana seguramente saldrás y se te harán las mil. Al día siguiente tendrás un clavo importante y te preguntarás si esa última copa te ha merecido la pena, esa última copa que suele ser la culpable de esos destrozos físicos y mentales. A esa pregunta déjame que te responda: no, no ha merecido la pena. Ahórrate esa última copa y guarda ese dinero en una hucha. Guárdalo para gastarlo en sanfermin. A parte de disfrutar ese dinero mil veces más, habrás logrado mejorar en el área de salud.

Por otro lado es fundamental cuidar el área de salud. Esa salud que se refleja en el momento en el que nos probamos la ropa del año anterior ya que nos hacen aguantar la respiración hasta que vemos imposible abrocharnos los pantalones y nos hace suspirar inmediatamente después.  Generalmente estos ejercicios de respiración los realizamos allá por junio o incluso los más confiados se llevan el infarto a primeros de julio. Qué error!.  Las medidas hay que tomarlas a partir de febrero.

Y que mejor que unir agenda, presupuesto y salud…

Que mejor que organizar en la agenda una actividad para todo el día, ahorrar el dinero que ibas a gastar de copas  y hacer una buena caminata… Ale, todos a Javier!!!


Al toro por los cuernos

De todos los debates que tenemos abiertos con el futuro de los Sanfermines el más complejo es que nuestra fiesta hunde sus fundamentos en una carrera alocada de toros sueltos por las calles de la ciudad en un tiempo en el que el foco está puesto sobre el trato que reciben los animales. Es curioso. Esta dificultad máxima constituye paradójicamente su principal atractivo internacional. En Pamplona y por las calles de la vieja Iruña llevamos conduciendo toros la friolera de más de cuatrocientos años. Cuatro siglos en los que la tradición mandaba meter por la trama urbana a los bichos desde las afueras hasta el recinto en el que habrían de torearse. Hoy ya no es lo mismo.  Una parte de la generación de  nuevos jóvenes asiste con ojo crítico a un encierro que termina con lidia y muerte. Y mientras el espectáculo de la carrera desde Santo Domingo a la plaza es seguido por miles de personas en la calle son millones quienes se ponen delante del televisor para contemplar el espectáculo más fabuloso del mundo. En la plaza esto no ocurre. Lo que antes fue una fiebre compartida, sin disidencia, que llevaba a todos los jóvenes primero a la calle a la hora del encierro y después a la plaza, a llenar los tendidos, hoy podía estar quebrándose. Puede decirse al menos que el debate está abierto. Las localidades de la plaza continúan ocupadas pero son  espectadores, entrados en años, en una parte porque éstos retienen las entradas, y en otra, porque no hay demasiado interés en ocupar el asiento por quienes deberían apremiar a sus mayores.


Chirigota y Sanfermines 2

Ya hemos hablado alguna vez de la relación entre los Sanfermines y los carnavales (http://www.blogsanfermin.com/sanfermines-carnavaleros-2/). Ahora en época carnavalesca volvemos a esta relación. A continuación veréis un video de una de las chirigotas de Cádiz. Desde allí abajo recuerdan este año los Sanfermines, aunque sea por un motivo tan desagradable como la violación de una chica. En el video veréis la opinión que la chirigota tiene de los cinco violadores (presuntos). Que diferencia de los gaditanos y los cafres que en el Sadar mostraron una pancarta en apoyo de uno de estos malnacidos.

 


Traslado por obras

La foto es del pasado día 10 y el autor es José Luis Ollo, una de esas personas que parece estar en los momentos adecuados en los sitios oportunos y luego nos lo cuenta con sus fotografías. La colgaba con esta explicación: “La figura de San Fermín es trasladada a una ubicación provisional durante las obras de remodelación de su capilla, en la iglesia de San Lorenzo”. 

La web de José Luis es esta (a mí me maravilla especialmente la galería sanferminera) y podéis seguir su rastro en blanco y negro por Instagram: https://www.instagram.com/joseluisollo/