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18 de mayo de 2012 por McGarrich
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Hace unos años, estando de vacaciones por Cádiz, tuve la fortuna de visitar La Zorrera, la finca donde se crían los Cebadagagos en Medina Sidonia, una de las ganaderías que no puede faltar en la Feria del Toro de San Fermín. En 1985 acudieron por primera vez y desde 1998 lo vienen haciendo ininterrumpidamente. Sus 26 participaciones en Pamplona dejan más de 40 corneados.
El viernes pasado falleció en Puerto Real, Salvador García Cebada, propietario y fundador de esta ganadería “torista”, temida por los toreros ya que sus toros son encastados, bravos, poderosos y bellos. Está ganadería surge como mezcla de reses de Jandilla y Nuñez, allá por 1960. Desde su comienzo, fue una ganadería que se ganó el respeto de toreros y afición, ya que obligaba a dar lo máximo a los primeros y deleitaba a los segundos por la emoción de las faenas.
Sin embargo, las figuras de los últimos años, han preferido rivales más bondadosos o fáciles y han dado la espalda a la ganadería, que ha perdido el lugar de preferencia que ocupaba en Madrid, Sevilla, Valencia….Otra cosa es Pamplona donde sigue siendo un fijo todos los años.
Destaco unas palabras que pronunció el ganadero en 1995 al diario El Pais, defendiendo la integridad del animal: “Mis toros salen a la plaza como la madre que los parió; es decir, que yo no tengo problemas con manipulaciones de ningún tipo”.
Esperemos que la plaza de Pamplona rinda un merecido homenaje a Salvador los próximos sanfermines.
Os dejo con una instantánea de mi visita a La Zorrera hace varios años. En ella se aprecia, separados en distintas zonas de la finca, los toros que iban a ir a Bilbao y a otras plazas.

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17 de mayo de 2012 por Josemiguelerico
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Don Manuel Fraga, que en paz descanse, será recordado siempre por dos hechos muy folclóricos: su famoso baño en Palomares y sus tomas de posesión en la Xunta acompañado por quinientos gaiteiros. En Pamplona el baño dio pie a una coplilla, de aquellas de la Sanpedrada, donde se le incitaba a repetir el baño en la Plaza del Castillo.
Seguro que a los lectores del blog el Sr. Iribarne les trae otros recuerdos de índole infinitamente más mundana, pero es mejor no removerlos pues del baúl de los recuerdos de D. Manuel podría surgir también su título de socio de honor de las peñas de Pamplona, concedido por estas en los años sesenta.
Pero no venía esta entrada a hablar del antiguo Ministro de Turismo, sino precisamente de los gaiteros.
En el año 1985, la canción popular de aquellos Sanfermines fue una tonadilla escocesa. Como uno no tiene oídos sino orejas, no sabe decir cual es su nombre, pero sí situarlo en el contexto de que Osasuna iba a jugar por primera vez la UEFA y el rival que le había tocado en suerte para la primera eliminatoria era el Glasvow Rangers.
Se supone que el que se ponga de moda una canción u otra, cantada de boca a oído, es algo dificil de prever. Y mas en San Fermin. Pero para el diez u once de Julio, los del Muthiko Alaiak conseguían sorprender al Tendido de Sol haciéndose acompañar por quince o veinte Gaiteros Escoceses. Eran de la mismísima Escocia e irrumpieron en los toros uniformados con sus kiltt.
De aquella ocurrencia dan fe algunas fotos. Servidor, imaginándoselo, piensa que tuvo que ser una catarsis melódica digna de la Plaza de Pamplona. Lo que nunca he sabido es de dónde pudieron sacar veinte gaiteros escoceses en plenos Sanfermines. Se admiten apostillas.
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16 de mayo de 2012 por joseba
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Entre las excusas que los habitantes varones de esta ciudad esgrimimos para justificar nuestra torpeza a la hora de trabar contacto con el sexo opuesto, una de las más manidas es aquella de ”es que para pillar en San Fermín hay que ser guiri, porque de lo contrario no te jalas una rosca”.
Yo como siempre he sido un zafio en estas artes, creo que más de una vez habré salido con esa cantinela.
Esto me recuerda un chascarrillo que nos pasó a la cuadrilla hace ya unos cuantos años.
Estábamos en la verbena de la Plaza del Castillo y no sé ni como (cosas del mol) entablamos conversación con un pollo foráneo (su pelo rubio y fornida estructura óseo-muscular así lo indicaban).
El caso es que el hombre nos estuvo contando su vida, nos dijo que era sueco pero que se llamaba Ramón, porque su madre era una guipuzcoana de apellido Zubillaga que había emigrado por tierras escandinavas y se había casado con un lugareño.
El amigo Ramón hacía gala de su ascendencia guiputxi e incluso practicó con nosotros algunas frases en un euskera rudimentario con acento nórdico.
Por lo visto el hombre debía ser bien parecido (el paso de los años sumado a lo que había bebido aquella noche me impiden recordarlo nítidamente). Lo digo, más que nada, porque alrededor había revoloteando varios grupos de mozas que le miraban arreboladas (unas miradas que se tornaban en hostiles cuando sus ojos se volvían hacia nosotros).
Las más osadas pasaron a la acción intentando hablar con él y arrancarlo de nuestras sucias garras, pero el hombre, impertérrito, no les hacía el menor caso, prefiriendo, por no sé que extraña razón, nuestra compañía a los placeres que aquellas ninfas le podrían brindar.
Así que aquella noche les salió mal la jugada a las malvadas neskas y se tuvieron que ir ”a la cama sin cenar”.
Y ahora que lo pienso, me pregunto ¿no será que Ramón nos estaba echando los tejos?
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15 de mayo de 2012 por Gaupaseitor
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Para terminar con esta trilogía, sin duda a la altura de otras como El Padrino o Millenium, vamos a acabar con una de cánticos.
Son los Sanfermines una fiesta eminentemente tradicional. Todos tenemos nuestras costumbres y manías. Tal día ir a tal sitio y pedir tal consumición o llevar los atuendos sanfermineros de alguna manera especial.
Pero sin embargo, hay tradiciones que aburren. Dicen que una estalagmita tiene que estar cientos de años para crearse y esas más grandes que vemos en algunas cuevas son el fruto de miles de años, que parece que son los mismos necesarios para cambiar las canciones de la plaza de toros.
Como no podía ser de otra manera, hablando de cosas que ocurren en la plaza de toros, de cosas que aburren, y de cánticos, no podemos referirnos a otra cosa que tener que escuchar día tras día a la chica yé-yé y el rey.
¿Es acaso la auténtica esencia sanferminera? ¿es una tradición realmente intocable e imprescindible? ¿se derrumbará el mundo sanferminero o los toreros ya no harán faenas sin estas dos canciones?.
Desde este mismo blog, varios de sus sabios lectores están pidiendo a gritos su abolición.
Las novedades musicales o de diferentes cánticos en la monumental pamplonesa nunca han sido numerosas. Tan sólo gestas deportivas como las de Induráin u Osasuna han hecho cambiar algo que parece milimétricamente calculado a la par que repetitivo. Este año hemos estado a punto de repetir aquel famoso “Osasuna a la uefa va”, pero nos ha faltado un punto, aunque de todas maneras al llamarse ahora “europa league” hubiese complicado mucho el tema de darle una coplilla y un tono adecuado.
Las charangas cada año tienen canciones novedosas, que unas duran más tiempo y tienen más éxito y otras menos. También hay clásicos que permanecen en los repertorios durante años y que son difíciles de quitar, pero pasar de ahí a la obligación de que suenen a la hora prevista en la plaza de toros, va un trecho. Un poco de aire fresco en el repertorio es necesario hace años.
Parece que este año, con la excusa del quinto centenario de la conquista del reino de Navarra por las tropas castellanas, hay una propuesta para cambiar el himno de Eurovisión, por el himno de Navarra, bastante similares por otra parte. A ver si conseguimos cambiar también de paso otros cánticos y la variedad y novedad musical empieza a verse de alguna manera.
Puedo entender que se repitan canciones exclusivamente sanfermineras como el vals de astráin, una diana o un buen pasodoble protagonizado por la pamplonesa, pero lo de estas dos canciones roza el ridículo desde hace años. No se trata de que desaparezcan del todo, pero simplemente que se toquen de vez en cuando, y no por obligación.
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14 de mayo de 2012 por festix
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Pués si, ya falta menos, ya tenemos cartel, ya hemos sobrepasado ampliamente la primera centena de microrrelatos recibidos, ya se habla de toreros, que si el Juli viene una o dos tardes, que si Manzanares y Morante harán novillos un año más, apenas quedan 53/52 días y … si, ya están montando la tómbola de Cáritas en el Paseo Sarasate.

12-may-2012 20:23, Apple iPhone 4, 2.8, 3.85mm, 0.02 sec, ISO 80
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Esta foto es del pasado sábado y podemos constatar que va tomando cuerpo para inaugurarse y comenzar la venta de boletos y la entrega de premios el último sábado de mayo (esperemos que sin tormenta primaveral), como viene siendo habitual.
Además, gracias a Ignacio Murillo en Diario de Navarra, sabemos que este año tendremos novedad en las barracas y que se estrenará en Pamplona la noria desmontable más grande Europa. 70 metros de altura (poco más alta que el edificio Singular), 42 cabinas con capacidad para 10 personas y con una vista panorámica que alcanza los 30 km. Quizás las vistas hubieran sido más espectaculares desde la antigua ubicación de las barracas, pero ahora el reto será ver si sobrepasan el talud y la muralla y permiten tener una vista completa de la cuenca de Pamplona desde el aire.
Pues eso, YA FALTA MENOS, aunque todavía no huela a toro.